
El mandato de la misión de CIVICUS incluyó: (i) expresar la solidaridad con las organizaciones de la sociedad civil en Nicaragua, que han sido desafiadas en los años 2008 y 2009 con limitaciones al espacio en el cual desarrollar sus legítimas actividades; (ii) impulsar y persuadir a las autoridades sobre la necesidad de protección de las libertades cívicas y políticas en el país, en especial el derecho a la expresión democrática del disenso. Los integrantes de la misión se reunieron con numerosos grupos de la sociedad civil, incluyendo grupos del movimiento de mujeres, que han sufrido restricciones recientes, así como con integrantes del parlamento y funcionarios de gobierno.
La misión resaltó los pasos positivos dados por el gobierno en la cobertura de salud y educación, que han resultado en un aumento del nivel de alfabetización en el país. La misión observó que a pesar de que las relaciones entre el gobierno y la sociedad civil son a menudo muy buenas a nivel municipal, existen temas importantes a nivel nacional que es importante tener en cuenta. De forma especial, la misión expresó su beneplácito por la disposición de integrantes del parlamento y funcionarios gubernamentales de considerar las preocupaciones expresadas por los grupos de la sociedad civil.
Se identificaron las mayores áreas de preocupación en los siguientes aspectos: (a) ataques a activistas sociales que expresan desacuerdos con políticas oficiales, (b) aislamiento y ubicación en la lista negra a ciertos grupos, especialmente a los que trabajan con temas de rendición de cuentas y gobernabilidad, (c) marginalización hacia grupos independientes de la sociedad civil, mediante la creación de ONG organizadas desde el gobierno, con apoyo de fondos federales, (d) bloqueo del acceso público a la información de fuentes oficiales, (e) acoso hacia medios de comunicación independientes, especialmente radio y estaciones de televisión críticas a las acciones oficiales, y (f) la implementación de facto del manual de cooperación internacional, que promueve restricciones al apoyo de grupos locales de la sociedad civil por parte de organizaciones internacionales.
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Nuestras conversaciones con representantes gubernamentales claves han sido abiertas y positivas” expresó Anabel Cruz, la Presidenta de la Junta Directiva de CIVICUS que encabezó la misión.
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Hacemos un llamado al Gobierno de Nicaragua para que considere a la sociedad civil como aliada en el desarrollo nacional y confiamos que esta preocupación será atendida debidamente.” CIVICUS urge al Gobierno de Nicaragua a proteger y salvaguardar el espacio de la sociedad civil, de acuerdo y con base a sus compromisos constitucionales e internacionales. Un informe completo de la misión estará disponible muy pronto.
En esta actividad el investigador Silvio Pardo presentó el Libro Blanco de las relaciones estado-sociedad civil 2007-2008, cuyo objetivo es "formar, informar y sensibilizar a diferentes agentes sociales en la profundización de un mayor compromiso y participación social en la construcción de un régimen democrático."
El texto completo del Libro Blanco puede consultarse en este enlace:
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CIVICUS: Alianza Mundial para la Participación Ciudadana es un movimiento global de la sociedad civil, con asociados y aliados en más de 100 países. El Programa Centinela de la Sociedad Civil (Civil Society Watch) analiza y está alerta en torno a amenazas a la libertad de expresión, de reunión y de asociación de la sociedad civil en todo el mundo.