En Uruguay el 20% de la población mayor de 14 años realiza actividades voluntarias
Las prácticas voluntarias están sumamente extendidas en Uruguay y han crecido notoriamente en la última década. En rigor, el 19,9% de la población uruguaya realiza actividades voluntarias, mientras que más un 43% de la población lo hace o lo ha hecho en algún momento de su vida, según datos de una encuesta de población realizada en el 2009.
En el marco del proyecto Apoyo al Voluntariado como Recurso para el Desarrollo en Uruguay, que es implementado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) con el apoyo de Voluntarios de Naciones Unidas (UNV) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se llevó adelante una encuesta en la población con el objetivo de indagar sobre el desarrollo y alcances del voluntariado en Uruguay.
La investigación a cargo del Instituto de Comunicación y Desarrollo (ICD) interrogó a personas mayores de 14 años en localidades de 5.000 y más habitantes de todo el país.
El crecimiento del voluntariado puede deberse a distintos factores, que en distinta medida contribuyen al logro de este cambio en la última década. La crisis económica que favorece la búsqueda de opciones, la mayor difusión de información sobre el voluntariado y un crecimiento de las oportunidades donde realizar trabajo voluntario de forma organizada pueden mencionarse como potenciales factores.
Las personas que hacen voluntariado realizan sus actividades en diferentes instituciones. Las organizaciones culturales y recreativas, las iglesias, parroquias y otras organizaciones religiosas, las organizaciones barriales y de vecinos, las organizaciones deportivas y de recreación, las organizaciones de carácter humanitario son algunas de las organizaciones en las cuales las personas voluntarias vuelcan tiempo y esfuerzos. Pero también ceden su tiempo a partidos políticos, grupos juveniles, asociaciones profesionales, cooperativas, sindicatos, organizaciones ambientalistas, organizaciones de defensa de los derechos humanos u organizaciones de defensa de los consumidores, entre otras.
Los uruguayos y uruguayas que hacen voluntariado quieren beneficiar a la comunidad en general, pero además y sin lugar a dudas, la infancia aparece como una prioridad. Los niños y las niñas figuran como principales beneficiarios del trabajo de la mayoría de las personas voluntarias en Uruguay.
Hombres y mujeres de todas las edades realizan tareas voluntarias, pero las mujeres voluntarias tienen una presencia mayor: en rigor, el 55% de todas las personas voluntarias son mujeres. También, muchas tareas y actividades de voluntariado son desarrolladas mayoritariamente, y a veces exclusivamente, por mujeres.
Casi el 90% de las personas piensa que debe educarse a nuevas generaciones en el ejercicio del voluntariado y que su práctica es una experiencia de aprendizaje.